El Puerto recupera el legado de Enrique Ochoa con una exposición dedicada a su Plástica Musical
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El Puerto recupera el legado de Enrique Ochoa con una exposición dedicada a su Plástica Musical

Radio Puerto13 de agosto de 202619:52

La muestra, que podrá visitarse en el Monasterio de la Victoria hasta el 8 de septiembre, reúne 18 obras del artista portuense que profundizan en una de las facetas más innovadoras de su trayectoria.

El alcalde de El Puerto de Santa María, Germán Beardo, y el presidente de la Fundación Pintor Enrique Ochoa, José F. Estévez, nieto del artista, han inaugurado hoy jueves 13 de agosto en el Monasterio de la Victoria la exposición "Enrique Ochoa: Plástica musical y abstracción", una muestra que devuelve a la ciudad la obra de uno de sus grandes referentes artísticos y que supone un nuevo paso en la recuperación y puesta en valor de su legado.

 

La exposición, que podrá visitarse gratuitamente hasta el próximo 8 de noviembre, reúne 18 obras de Enrique Ochoa y se integra en el ciclo "Tradición y Vanguardia, la cultura en los claustros", impulsado por el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María y la Diputación de Cádiz. La selección permite acercarse a una de las facetas más personales, espirituales e innovadoras del artista: su concepción de la Plástica Musical, a través de la cual trasladó al lenguaje pictórico las sensaciones, emociones y espiritualidad asociadas a la música.

 

El primer edil señala que esta exposición tiene, además, un significado especial porque forma parte de un proyecto más ambicioso: hacer que el legado de Enrique Ochoa vuelva a ocupar el lugar que merece en su ciudad natal. El alcalde ha recordado que el pasado mes de febrero el Ayuntamiento de El Puerto y la Fundación Pintor Enrique Ochoa suscribieron un protocolo de colaboración para trabajar conjuntamente en la recuperación, difusión y puesta en valor de la obra del artista, un acuerdo que calificó como "un hito institucional y cultural para El Puerto". "Queremos que El Puerto vuelva a disfrutar de la obra de Enrique Ochoa, que podamos acercarla a nuestros vecinos y a quienes nos visitan y darle en su tierra la visibilidad que merece", añadió. Según el regidor, "su legado forma parte de la Historia del Arte Contemporáneo y, por supuesto, de la propia historia de nuestra ciudad". En este sentido, el alcalde anunció que, una vez finalicen las obras de rehabilitación del Hospital San Juan de Dios, el emblemático edificio contará con un espacio expositivo permanente dedicado a Enrique Ochoa, convirtiéndose en uno de los principales puntos de referencia para conocer y difundir la trayectoria del artista portuense. Según sus palabras, “estamos recuperando un patrimonio artístico único y, al mismo tiempo, recuperando para El Puerto la figura de uno de sus hijos ilustres", puesto que "Enrique Ochoa forma parte de nuestra identidad y de una ciudad que ha sido cuna y lugar de encuentro de grandes creadores". "Queremos que esa historia vuelva a estar presente y que las nuevas generaciones puedan conocerla y disfrutarla”, concluyó Beardo.

 

En la inauguración, el alcalde ha estado acompañado por el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido; el presidente de la Fundación Pintor Enrique Ochoa, José Estévez; el concejal de Cultura, Enrique Iglesias, el delegado de Cultura de la Junta de Andalucía en Cádiz, Millán Alegre, y la teniente de alcalde de Ordenación, Planificación Urbana y Centro Histórico, Danuxia Enciso, entre otros muchos invitados. El máximo mandatario portuense agradeció a la Fundación Pintor Enrique Ochoa, con su nieto y su familia al frente, su compromiso para proteger y mantener vivo el legado del artista y hacer realidad su deseo de volver a El Puerto. También destacó el apoyo de la Fundación Cajasol y su apuesta constante por nuestra ciudad.

 

El regreso de Ochoa a El Puerto

La exposición del Monasterio de la Victoria constituye el primer gran resultado visible del protocolo firmado en febrero entre el Ayuntamiento y la Fundación, y representa el comienzo de un programa de colaboración destinado a recuperar progresivamente el legado del pintor. El presidente de la Fundación Pintor Enrique Ochoa y nieto del artista, José F. Estévez, agradeció especialmente al alcalde y al equipo de Cultura y del Museo Municipal su implicación y apoyo para hacer posible este proyecto y ha puesto en valor el significado de presentar la obra de Ochoa precisamente en El Puerto.

 

Por su parte, Beardo destacó que la recuperación de Ochoa se suma al nuevo impulso de la Fundación Rafael Alberti y a la reapertura de la Fundación Pedro Muñoz Seca, dentro de la estrategia municipal para fortalecer el ecosistema cultural de El Puerto, recuperar el legado de sus grandes creadores y proyectar la ciudad como un referente cultural. Así, afirmó que "El Puerto tiene una historia cultural extraordinaria y una nómina de artistas y creadores que nos sitúa en un lugar privilegiado", de manera que "nuestra responsabilidad es conservar ese legado, recuperarlo y ponerlo a disposición de todos, porque forma parte de lo que somos y también de lo que queremos ser".

 

La iniciativa está organizada por el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María y la Fundación Pintor Enrique Ochoa, con la colaboración de la Diputación de Cádiz y el apoyo de Fundación CajaSol, HLA Grupo Hospitalario y Cremades & Calvo-Sotelo Abogados.

 

 

La música convertida en pintura

La muestra reúne algunas de las obras más representativas de la investigación de Ochoa en torno a la Plástica Musical, una corriente que desarrolló especialmente durante su estancia en la Cartuja de Valldemossa, en Mallorca, a partir de la década de 1940. La espiritualidad del enclave y su profunda relación con la música llevaron al artista a explorar nuevas formas de expresión pictórica, tratando de trasladar al lienzo aquello que la música provocaba en el espectador. En el Monasterio de la Victoria pueden contemplarse, entre otras piezas, "Beethoven, Sinfonía núm. 9", "Primavera de la sinfonía de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi", "El pájaro de fuego de Strawinsky", "Debussy: La catedral sumergida" o "El ángel rosa en la Pasión de San Mateo de Bach", junto a diferentes composiciones de carácter abstracto vinculadas a su investigación musical.

 

Para el comisario de la exposición, José F. Estévez, "es un orgullo mostrar el fantástico legado de Ochoa en el incomparable marco del Monasterio de la Victoria", un espacio en el que, a su juicio, "sus obras cobran aún más vida desde una dimensión muy personal y espiritual". Estévez ha reivindicado igualmente la importancia de Ochoa como "artista y humanista", capaz de beber de distintas corrientes artísticas y, al mismo tiempo, de anticiparse a nuevos movimientos.

 

Además, mañana viernes 14 de agosto, a las 20:00 horas, el Monasterio de la Victoria acogerá un diálogo entre Juan Luis Cebrián, de la Real Academia Española, y Enrique Garza, escritor y profesor de la Universidad Alfonso X el Sabio, moderado por José F. Estévez, presidente de la Fundación Pintor Enrique Ochoa.

 

Enrique Ochoa, el portuense que convirtió la música en pintura

 

Enrique Ochoa nació en El Puerto de Santa María en 1891 y está considerado una de las figuras más singulares de la creación artística española del siglo XX. Conocido como “el pintor de la música”, “el pintor de la mujer” y uno de los precursores del gestualismo, desarrolló una trayectoria marcada por la búsqueda constante de nuevos lenguajes y por su capacidad para combinar distintas influencias artísticas. Durante su infancia y juventud vivió entre Cádiz, Granada, Sevilla y Toledo, entrando en contacto con algunos de los principales ambientes culturales y artísticos de su tiempo. Su círculo de relaciones estuvo vinculado a nombres fundamentales de la cultura española, entre ellos Federico García Lorca, Pablo Picasso, Rafael Alberti o Manuel de Falla. Su trayectoria no estuvo exenta de dificultades, pero El Puerto fue también el lugar que le ofreció una de sus primeras oportunidades profesionales. El 1 de octubre de 1910 fue nombrado profesor de Modelado de la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, institución con la que mantuvo una estrecha vinculación a lo largo de su vida y que forma parte de los lazos que siempre mantuvo con su ciudad natal.

 

Ochoa fue también un extraordinario ilustrador y desarrolló una intensa actividad vinculada a la prensa y a la edición, hasta convertirse en uno de los ilustradores más destacados de su época. Su producción artística transitó por diferentes corrientes y lenguajes, desde la figuración y el simbolismo hasta la abstracción y las experiencias que acabarían desembocando en su particular concepto de Plástica Musical. Fue precisamente esta investigación la que le llevó a explorar la relación entre pintura y música, intentando representar mediante formas, colores y composiciones las emociones y sensaciones provocadas por determinadas obras musicales. Una búsqueda que alcanzó una especial intensidad durante sus años en la Cartuja de Valldemossa, en Mallorca.

 

Su vínculo con El Puerto permaneció vivo durante toda su trayectoria. La ciudad le reconoció como Hijo Predilecto y cuenta con una calle dedicada al artista. Su nombre está igualmente ligado a la historia de la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia y al patrimonio artístico municipal.

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