Seguridad

Desarticulados dos grupos organizados que traficaban en El Puerto y Estepona

Jueves, 13 Junio, 2019 - 12:00

Algunas de las incautaciones llevadas a cabo.

Agentes de la Policía Nacional han detenido a 25 personas integrantes de dos grupos criminales dedicados a la venta de cocaína a pequeña y mediana escala entre El Puerto y Estepona (Málaga).

Los proveedores, un grupo criminal afincado en la localidad malagueña, se desplazaban semanalmente hasta la ciudad para llevar cinco kilos de cocaína.

En los registros practicados en ambas localidades se han incautando casi cuatro de cocaína, dos armas de fuego municionadas, 55 vehículos y cerca de 140.000 euros en efectivo.

La investigación se inició tras recabar información sobre la existencia de un clan familiar dedicando a la venta de sustancias estupefacientes en diferentes puntos de El Puerto. Durante los siete meses de investigación se descubrió que los miembros del clan controlaban un total de seis puntos de venta de cocaína y heroína, suministrando además a otros traficantes de la localidad, vendiendo una media de seis kilos de cocaína a la semana.

Los investigados llevaban la venta de drogas como un negocio familiar y generacional que pasaba de padres a hijos de forma que conformaban un grupo organizado criminal dedicado a esta actividad ilegal.

Durante las vigilancias se observó cómo todos los investigados participaban activamente de las distintas fases en que se divide la venta de droga, bien vendiendo, distribuyendo entre los puntos de venta, guardando la droga o dosificando y elaborando la sustancia estupefaciente.

Éstos utilizaban otras viviendas como guarderías que, posteriormente, iba a ser vendida al por menor. Los integrantes del clan encargados de distribuir la sustancia estupefaciente acudían con asiduidad, permaneciendo en su interior cortos espacios de tiempo para, a continuación, desplazarse hasta los mencionados puntos de venta y llevar la sustancia estupefaciente acordada para su venta.

En las vigilancias efectuadas los agentes se percataron de la alternancia en los días en los que los puntos de venta de estupefacientes del mismo clan familiar se encontraban activos en relación a los otros, hecho que les permitía abarcar una mayor franja horaria en la venta.

Todo ello para aumentar considerablemente los beneficios y blindar con medidas de autoprotección de cara a una intervención policial. Para ello el clan contaba con una serie de aguadores en la zona que alertaban inmediatamente de la presencia policial.

La segunda fase de la investigación se centró en averiguar quiénes eran los proveedores del clan, descubriendo que el principal era otro grupo criminal afincado en Estepona (Málaga) cuyos integrantes se desplazaban semanalmente hasta El Puerto para llevar cinco kilos de cocaína.

Tras varios meses de vigilancias y seguimientos, tanto en El Puerto como en Estepona, se descubrió la identidad de los cabecillas, como del resto de integrantes de este grupo criminal, el cual estaba integrado principalmente por diez personas.

El mismo vendía a media escala una cantidad de cocaína de aproximadamente 20 kilos semanales, lo cual le reportaba cantidades ingentes de dinero que blanqueaban principalmente a través de un concesionario de coches del cual eran propietarios de facto, ya que tenían a testaferros interpuestos para no llamar la atención de las autoridades, poseyendo además múltiples propiedades en los municipios de Estepona y Marbella.

Los investigados llevaban un altísimo nivel de vida con constantes viajes y estancias en hoteles de gran lujo, poseyendo vehículos de alta gama, alguno de ellos valorados en más de 100.000 euros.

La fase de explotación de la investigación se realizó tras interceptar un envío de cocaína de 1.073 gramos cuyos destinatarios eran los miembros del clan de la localidad.

Así pues, en base a las pruebas recabadas por el Juzgado de Instrucción Número 1 de El Puerto de Santa María autorizó la entrada y registro de los domicilios utilizados como puntos de venta por estos grupos criminales y de las viviendas de los cabecillas de estos grupos organizados.

La operación ha finalizado con la detención de 25 personas, de las cuales seis han ingresado en prisión. En los 20 registros domiciliados practicados se han incautado 3.220 gramos de cocaína, 30 gramos de heroína, 2.847 gramos de marihuana, 190 plantas de cannabis sativa y 166,8 gramos de hachís.

Además de las sustancias estupefacientes se han intervenido dos armas de fuego municionado, 138.504 euros y dos máquinas de contar dinero. Así mismo se han decomisado 49 vehículos y seis motocicletas.