Política
Coronado: “El Puerto necesita cariño, pero sobre todo de los portuenses”
Lunes, 18 Septiembre, 2017 - 12:02

Vuelve septiembre y empieza el nuevo curso político. En el marco de la programación especial que Radio Puerto está emitiendo con motivo de los dos primeros años del actual mandato municipal, Julio Otero, coordinador de Contenidos de la emisora municipal, ha comenzado una ronda de entrevistas con los portavoces de todos los grupos municipales de la Corporación del Ayuntamiento de El Puerto de Santa María. En primer lugar, ha conversado con Carlos Coronado, concejal no adscrito.
Para empezar, el edil hace un balance de estos dos primeros años del actual equipo de Gobierno que, a su juicio, se pueden dividir a su vez en dos etapas. La primera, cuando Levantemos, IU y PSOE tenían una mayoría suficiente para gobernar la ciudad, “básicamente un periodo de adaptación, de estudio, de arrasar con todo lo que se había hecho en la legislatura anterior. No con revanchismo pero sí con la idea de construir algo nuevo”.
La segunda etapa empieza cuando Levantemos abandona el equipo de Gobierno, “o son expulsados, depende la versión a la que nos atengamos”. Es ahí, según Coronado, cuando se quedan con nueve concejales, incluido el alcalde, a los que “les está resultando muy complicado poder sacar adelante temas importantes para la ciudad como Presupuestos, pliegos, etc.”
Respecto a los aciertos de este Gobierno local, el concejal cree ha habido una buena apuesta por las fiestas y la cultura. A su juicio, “ha habido mucho movimiento en la calle durante el verano”. En cuanto a errores, destaca la falta la negociación, “no tienen ese concepto de que están en minoría; como a un Pleno falte alguno por enfermedad, viaje o vacaciones, ya están en una minoría paupérrima”. Y es que, según su criterio, “en una ciudad de 90.000 habitantes, con el volumen de trabajo que hay, es humanamente imposible estar en todas las concejalías que uno lleva y estar al 100% detrás de todos los aspectos, los proyectos, del funcionamiento diario”. Coronado describe el trabajo del concejal como ser “jartible”, estar encima de los técnicos para sacar adelante los proyectos que a uno le interesan, en definitiva, “ser un dinamizador”.
Más negociación para sacar adelante temas de calado
Sobre la necesidad del Gobierno Municipal de negociar, expone que “si estás al frente de tres concejalías, es muy complicado. Esto les resta tiempo y opción para sentarse con la oposición al completo para negociar. En este punto, hay que distinguir entre comunicar y negociar. Me consta que comunican bastante, pero luego no dan el siguiente paso, la negociación. Normalmente hay dos propuestas donde cada uno lleva sus puntos de interés y hay que converger. Cada uno pierde algo y gana algo. Eso es una negociación”.
Por todo esto, a Coronado le preocupa bastante el futuro político de la ciudad, ya que “hay mucha incertidumbre a la hora de llevar los puntos al Pleno. Eso da inestabilidad e inseguridad política. Si un equipo de Gobierno tiene una mayoría suficiente, se llevan las cosas de peso con garantía de que van a salir”. En lo que llevamos de curso político, ya ha habido un Pleno Extraordinario en el que se dio luz verde a proyectos por valor de 500.000 euros correspondientes al Plan Invierte. Sin embargo, el munícipe se queja de que “volvemos a ver que no ha habido negociación alguna, no han contado con la oposición”.
Los límites de un concejal no adscrito
En otro orden de cosas, Coronado, en su condición de concejal no adscrito, se queja de que ha estado muy limitado a la hora de hacer una labor de oposición, puesto que en los plenos solo puede llevar una moción y una pregunta. En cambio, los grupos políticos pueden llevar varias mociones. En el trabajo diario en el Consistorio, al pasar del Grupo Mixto a concejal adscrito, perdió el grupo municipal, el despacho, el secretario y la asignación económica mensual. En especial, lamenta haber perdido la opción de tener a una persona en el Ayuntamiento atendiendo a las personas, haciendo un seguimiento de los temas. Al salir del equipo de Gobierno tras las últimas elecciones, Coronado recuerda que “volví a mi puesto laboral, ya que el sueldo para los concejales en la oposición son 217 euros, lo que no da para vivir”. “Estar en los dos sitios te limita”, concluye.
Un geriátrico para el Hospital de San Juan de Dios
En cualquier caso, admite que esta situación tiene una gran ventaja: “no dependo de ningún partido político, no tengo directrices superiores, no debo de rendir pleitesía a ningún tipo de pacto supramunicipal. Tengo mucha libertad a la hora de votar”. Asimismo, añade que “me voy a mi casa con la conciencia tranquila. Si veo que algo es bueno para la ciudad, lo votaré, independientemente de quién venga”. Aun así, ha centrado su trabajo de oposición en el seguimiento de los pliegos de contratación, así como en los grandes proyectos, en concreto en la residencia geriátrica que podría instalarse en el Hospital de San Juan de Dios.
El proyecto más importante que ha defendido en estos dos años es precisamente ese el de la residencia geriátrica. Para Coronado, “es una iniciativa que surgió hace bastantes años, cuando estaba en el equipo de Gobierno, pero nos pilló a final del mandato”. Desde su punto de vista en esa etapa es complicado que, tras un cambio de gobierno, tenga continuidad cualquier tipo de proyecto. Sobre éste último, asegura que “pretende recuperar un edificio que es un emblema y un símbolo de El Puerto”. “Por desgracia, en estos últimos años hemos vivido la pérdida de símbolos de El Puerto como el vaporcito, las palmeras, etc., que hacen de la ciudad lo que es”, reflexiona con cierta tristeza. Por ello, insiste en que el Hospital de San Juan de Dios es una de las señas de identidad que le quedan al municipio, un monumento “al que yo personalmente tengo mucho cariño porque nací en él”, confiesa.
Entrando en detalles, el proyecto comenzaría por una gran rehabilitación, respetando la capilla y a la hermandad que allí se congrega. Tras recuperar el edificio, se le daría un uso social, pues, como evoca Coronado, la persona que dona el Hospital -Micaela Aramburu- lo hace con la idea de que se destine a una causa social. La fundación que estaría dispuesta a gestionar ese nuevo centro de mayores absorbería también la guardería que se encuentra adjunta al inmueble. Igualmente, estaría dispuesta a acoger a la Cruz Roja y albergar otras actividades benéficas como el reparto de alimentos.
Con todo, Coronado reconoce que hay un sector de la población que vería ahí mejor un hotel. “Yo también lo veo, pero los hoteleros no apuestan por ese espacio porque es muy reducido y no sería rentable”, matiza. Sin embargo, apunta que “nos encontramos con una opción B, bastante sólida, con una fundación con un amplio recorrido en este ámbito”. Actualmente, la propuesta se está valorando en Urbanismo, si bien “el alcalde ha dicho en varias reuniones que quiere que salga adelante. Antonio Fernández (primer teniente de alcalde) también está por la labor”, por lo que no entiende “por qué está paralizado”. “Es una pena porque al final los inversores, que llevan tanto tiempo esperando pacientemente, se hartarán y se irán”, vaticina.
Relaciones cordiales con otros ediles
El concejal no adscrito recalca que se lleva bien con los distintos concejales y grupos de la Corporación. “Aunque a veces haya un debate un poco agrio dentro del Pleno, luego en la vida personal no existe esa acritud o no es muy manifiesta”, relata sonriendo. Obviamente, se siente más cercano a los grupos de la oposición que a los grupos del equipo de Gobierno. “La relación es buena y fluida; y eso permite, además, que haya un intercambio de información o una confianza a la hora de abordar ciertas cuestiones. Creo que es bueno y sano que los 25 concejales tengamos al menos una relación cordial”, mantiene, entra otras cosas porque “en el pasado ha ocurrido alguna vez que los enfrentamientos manifiestos personales entre concejales han dificultado el trabajo, convirtiéndose en una barrera infranqueable para sacar adelante los proyectos”.
A favor de un gobierno más estable
En el mes de julio el PP inició una ronda de conversaciones con el resto de grupos políticos con la intención de que hubiera un cambio en el Gobierno Municipal. Levantemos rechazó la propuesta y no permitió que el relevo se diera. Coronado admite que las reglas de la democracia permiten hacer el pacto que se firmó tras las Elecciones Locales de 2015, es decir, “que fuerzas políticas que no habían sacado la mayoría suficiente para gobernar en solitario tuvieran la mayoría uniendo concejales”. En concreto se unieron PSOE, IU y Levantemos, algo, según su criterio, “totalmente legítimo, totalmente legal”. “Puede gustar más o menos. Hay otro partido que ha sacado más votos que los otros dos que gobiernan juntos, pero es que las reglas de la democracia dicen que eso se puede hacer”, reflexiona.
Sin embargo, a Coronado le preocupa que esa mayoría que había con el tripartito no exista actualmente. El edil explica que “no voy a hablar de un gobierno ilegítimo, pero se debe gobernar con una mayoría o un número suficiente de concejales que te permita sacar adelante las cuestiones que son realmente importantes para la ciudad, como los pliegos, las Ordenanzas Fiscales, los Presupuestos, etc. La garantía te la da el número de concejales y si no los tienes, hay que negociar. Quizás sería bueno que hubiera un cambio con otra coalición que dé esa estabilidad”.
“No va a dar tiempo aprobar los Presupuestos en 2017”
Como otros grupos políticos y muchos colectivos, Coronado ha tenido acceso al borrador del Presupuesto Municipal para el ejercicio 2017. Para este representante municipal, “Un Presupuesto no es un documento tan abierto como la gente se cree, en el que se puedan hacer tantos cambios, pues hay unos gastos fijos”. Hay muchos gastos de funcionamiento del Ayuntamiento (nóminas, alquileres…) que no dan mucho margen de maniobra para poder hacer política. Algunos años ha sido un millón, otros años han sido 800.000 euros. No queda un montante grande para hacer política”, argumenta.
Sobre los Presupuestos Participativos, Coronado comenta que es una apuesta del equipo de Gobierno que valora, si bien matiza que advirtió desde el principio que “iba a enlentecer algo que de por sí ya es lento. Estamos en septiembre y todavía no tenemos Presupuestos ni hay atisbo de que los haya”. Lo que sí reconoce es que “es verdad que se han presentado propuestas y que ha habido algunas reuniones, informativas más que de otro tipo”.
Acerca del borrador de los Presupuestos para 2017, Coronado opina que “introduce mejoras como reparar algunas calles y plazas, hay subvenciones… pero entra dentro de la normalidad”. “No hay nada que llame mucho la atención”, remata. En cualquier caso, vaticina que “no va a ser aprobado en este ejercicio porque no va a dar tiempo a que se lleve al Pleno”. Asimismo, ve positivo que “con los dineros que han entrado de Edusi y Diputación, se pueden descargar un poco más las partidas destinadas a obras”. “A lo mejor se pueden destinar a otra cosa”, espera.
Hablando más en término generales, Coronado sintetiza que “hacer un Presupuesto es difícil porque hay que hacer un equilibrio entre las necesidades reales de la ciudad y los objetivos políticos”.
Los retos de El Puerto para el futuro
El principal reto que tiene que afrontar la ciudad en los próximos años es, según sus palabras, darse “un subidón de autoestima e ilusión”. “El Puerto es una ciudad preciosa, con gente maravillosa, con unos rincones increíbles, pero el ánimo está un poco bajo”, explica el edil. Tras tener la oportunidad de charlar con los visitantes durante el verano, Coronado está convencido de que “El Puerto sigue produciendo fascinación por la gente, las playas, la gastronomía, la luz”. “Son cosas que estamos tan acostumbrados a verlas que no las valoramos”, agrega.
Por otro lado, anima a que la gente se interese por la política y tenga más confianza en los políticos municipales. Así, defiende que “La política municipal es muy diferente de la política nacional. Los concejales somos gente de El Puerto, que nos hemos metido en esto por intentar mejorar la ciudad. Todos, los 25 concejales, no me cabe duda. Cada uno desde una perspectiva y una óptica diferente. Los políticos de El Puerto merecen apoyo y respeto a la hora de interesarse por las cosas que hacemos y que se van sacando en el Pleno. Las decisiones que se toman en el Pleno revierten en El Puerto y al final a corto, medio y largo plazo te afecta a ti como ciudadano”.
Cuando se le pregunta por su futuro político, reconoce que es algo que le preguntan a menudo. “Ha recibido ofertas de diferentes formaciones políticas para sumarme a uno u otro color y hay personas que quieren que lidere y fomente una nueva formación”, confiesa. El futuro es incierto, pero el concejal tiene claro que no va a volver a liderar una lista: “yo me presenté para alcalde y perdí. La gente que pierde unas elecciones no debe volver a insistir.”
El edil manda un mensaje de esperanza e ilusión para los ciudadanos. Para él, “El Puerto es una ciudad que necesita cariño y nos tenemos que involucrar un poco más. La responsabilidad de tener una ciudad limpia, segura, bonita, amable, no solo para los visitantes sino para los que viven aquí, no solo depende de las administraciones, depende de cada uno de nosotros”.
Coronado terminó la entrevista contando una anécdota que le sucedió en Holanda hace 20 años. “Íbamos a cruzar una calle y un compañero que venía conmigo cogió su chicle y lo tiró a la calle. Hace dos décadas era lo más normal del mundo en nuestro país. La señora que estaba al lado cogió un pañuelo y lo tiró a la papelera. Fue el bofetón más grande que me han dado sin manos en toda la vida. Esa es la mentalidad que tenemos que tener. El Puerto es nuestro, nosotros lo tenemos que mantener limpio. El Puerto necesita cariño, pero sobre todo de los portuenses”, comentó con pasión.
Audio de la entrevista aquí.
