Actualidad

El obispo presidirá el nombramiento de la Prioral como basílica menor

Viernes, 23 Enero, 2015 - 17:00

Iglesia Mayor Prioral como basílica menor

Dicha iglesia será elevada a esta categoría el próximo domingo 25 de enero. José Mazuelos, obispo de Asidonia-Jerez, será el encargado de leer el decreto pontificio que le concede el nuevo título, tras la aceptación por parte de la Santa Sede.

Cabe recordar que ya en septiembre de 2013 el primer templo de la ciudad se convirtió en Santuario Diocesano Mariano, por su importancia como lugar de devoción a lo largo de más 500 años. Ahora, con este nuevo nombramiento como basílica menor, se une a otros templos de la Diócesis que ostentan el mismo título, como son la Basílica Nuestra Señora de la Merced y la Basílica Nuestra Señora del Carmen en Jerez; la Basílica Menor y Parroquia Mayor de Santa María de la Asunción, de Arcos de la Frontera; y la Basílica Nuestra Señora de la Caridad, de Sanlúcar de Barrameda.

La designación de la Iglesia Mayor Prioral de El Puerto como basílica menor se llevará a cabo en el transcurso de una ceremonia eucarística que se celebrará este domingo. Será a las 12:00 horas, en la propia Prioral, cuyo párroco, Diego Valle, nos ha contado esta mañana qué supone para la comunidad parroquial el nuevo título.

Cabe recordar que, con motivo de esta celebración, Nuestra Señora de los Milagros, patrona y alcaldesa perpetua de El Puerto, permanecerá expuesta en un besamanos extraordinario en acción de gracias por este título concedido por la Santa Sede al primer templo portuense.

El devoto besamanos extraordinario se abrirá una vez termine la eucaristía de las 12:00 horas y terminará minutos antes de la eucaristía de las 20:00 horas.

Nuestra Señora de los Milagros estará en su capilla exornada con rosas blancas y amarillas, colores de la bandera del Vaticano, desde donde se ha concedido el título. La imagen de la patrona lucirá el manto en terciopelo carmesí, bordado en oro formando motivos decorativos vegetales y estrellas de ocho puntas diseminadas por toda la superficie de la pieza. En su extremo inferior lleva el anagrama de la Virgen María, también en oro. La saya que llevará es de damasco en color amarillo, bordado en plata e hilos de seda con motivos decorativos vegetales. Esta combinación de colores, rojo y amarillo, recuerda a los colores del conopeo, uno de los emblemas de las basílicas menores junto con el tintinabulo.