Igualdad
Una campaña prevendrá la violencia machista en los centros educativos
Martes, 26 Septiembre, 2017 - 13:19

Esta mañana ha tenido lugar una concentración contra la violencia machista en la plaza del Ayuntamiento. La concentración ha sido convocada por la Concejalía de Igualdad tras el asesinato de una mujer en Cartagena.
La teniente de alcalde de Igualdad, Matilde Roselló, ha anunciado que se halla trabajando para poner en marcha diversas iniciativas en centros educativos para prevenir la violencia de género, dada la juventud no solo de la última víctima, 20 años, sino también de su asesino, 22.
Al finalizar los cinco minutos de silencio, la periodista Nazaret Doello ha leído un texto reivindicativo, firmado por Rosa Terrón Alonso, Jefa de Negociado de la Unidad contra la Violencia de Género de la Delegación de la Mujer en el Ayuntamiento de Sevilla.
La violencia contra las mujeres
La violencia contra las mujeres o violencia de género no nace por generación espontánea. Los pilares en los que se basa son los de la desigualdad. Desigualdad en la percepción de lo que se espera de un hombre o de una mujer. Desigualdad en la valía que la sociedad le va a dar a una persona en razón del sexo con el que haya nacido.
Somos seres individuales pero también somos seres colectivos y, como colectividad, hemos asumido e interiorizado una serie de prejuicios y estereotipos sexistas que nos llevan a adoptar comportamientos basados en la desigualdad que van a constituir un terreno abonado para la aparición de las diferentes manifestaciones de la violencia de género.
La violencia contra las mujeres no se da solo en las relaciones de pareja, aunque esta sea la forma más conocida de todas ellas. También es violencia el acoso sexual, las violaciones como arma de guerra, los matrimonios forzados, la violencia sexual, la prostitución y la trata de mujeres con fines de explotación sexual, la mutilación genital femenina, la discriminación laboral que sufren la mujeres de todo el mundo, donde el salario de la mujer sigue siendo más bajo que el de los hombres, etc.
Esta es la realidad de nuestro recién estrenado siglo XXI. El reto está claro: el sexo con el que naces no puede condicionar tu futuro, ni tus derechos, ni tus deberes. Desde todos los ámbitos, desde todas las tribunas podemos trabajar en pro de una sociedad más justa e igualitaria.
Conseguirlo es tarea de todos y de todas.
